Venus posiblemente tuvo continentes y océanos



Una nueva visión a los datos recopilados por la nave Galileo en 1990 revela que Venus, en una época, pudo haber sido habitable, con pruebas de continentes y océanos antiguos. En un sobrevuelo de Venus en el viaje de la nave hacia Júpiter, un instrumento de cartografía del infrarrojo cercano detectó firmas que los investigadores han interpretado como granito. Un equipo internacional liderado por el científico planetario George Hashimoto, de la Universidad Okayama en Japón, encontró que las regiones de las tierras altas de Venus emitían menos radiación infrarroja que las tierras bajas. Una interpretación de esta dicotomía, dice el equipo en un nuevo artículo, es que las tierras altas están compuestas mayormente de rocas "félsicas", particularmente el granito. El granito, que en la Tierra se encuentra en la corteza continental, requiere de agua para su formación.

La nave Galileo fue el primer uso de infrarrojos en Venus. Los científicos habían pensado que sólo el radar podría ver a través de las densas nubes de ácido sulfúrico de la atmósfera de Venus hasta la superficie. "Detectar la superficie en el infrarrojo es un gran avance", según se cita a Kevin Baines del JPL en un artículo de Nature.






El artículo también cita a otro científico del JPL, David Crisp, que no estuvo implicado en este estudio y dice que estas nuevas conclusiones no están apoyadas por datos disponibles u otros modelos del equipo.

“Entendemos que nuestro artículo no lo resuelve todo”, responde el coautor Seiji Sugita, científico planetario de la Universidad de Tokio. Sugita dice que el siguiente paso es aplicar sus modelos a datos procedentes de la nave Venus Express de la Agencia Espacial Europea, la cual está actualmente orbitando Venus, y del Orbitador Climático de Venus de la Agencia Espacial Japonesa, previsto para su lanzamiento en 2010.

La posible presencia de granito sugiere que el movimiento de las placas tectónicas y la formación de continentes pudo haber tenido lugar en Venus, así como un reciclado de agua y carbono entre el manto y la atmósfera del planeta.

Venus es ahora un infierno caliente y seco, con una atmósfera de un 96% de dióxido de carbono y una temperatura superficial de alrededor de 460 grados C, pero algunos científicos creen que nuestro planeta vecino pudo alguna vez haber sido más similar a la Tierra.

Otro científico citado en el artículo de Nature, el geofísico Norm Sleep de la Universidad de Stanford en California dijo que Venus podría haber estado alguna vez casi completamente bajo el agua. “Aunque sin más datos geoquímicos, añade, no sabemos si la temperatura de estos océanos iniciales era de 30 grados C o de 150 grados C”, dijo.

Pero cualquier océano en Venus habría durado sólo unos pocos cientos de millones de años. Conforme el Sol se hacía más cálido y brillante, el planeta experimentaba un efecto invernadero desatado. “Cualquier vida sobre Venus que no hubiese encontrado la forma de colonizar la parte superior de las nubes mil millones de años después de la formación del planeta habrían estado en un gran problema”, dice Sleep.

Fuente | Ciencia kanija

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La nebulosa planetaria que anida en un cúmulo


La nebulosa planetaria NGC 2818 anida en el cúmulo abierto NGC 2818A. Ambos residen a más de 10.000 años luz de distancia, en la constelación de la Brújula (Pyxis).
La imagen fue tomada con la Cámara de Amplio Campo Planetario 2, de Hubble.


La nebulosa planetaria NGC 2818 anida en el cúmulo abierto NGC 2818A

Los colores en la imagen representan un rango de emisiones de las nubes de la nebulosa: el rojo representa nitrógeno, verde el hidrógeno y azul, el oxígeno.


NGC 2818 es una de las pocas nebulosas planetarias en nuestra galaxia localizada dentro de un cúmulo abierto. Los cúmulos abiertos, en general, están vagamente unidos y se dispersan con el tiempo (cientos de millones de años). Las estrellas que forman las nebulosas planetarias típicamente viven por miles de millones de años. Así, es raro que un cúmulo abierto sobreviva lo suficiente para que uno de sus miembros forme una nebulosa planetaria. Este cúmulo es muy antiguo, estimado en casi mil millones de años.

La espectacular estructura de 2818 (también conocido como PLN 261+8.1) contiene las capas exteriores como una estrella como el Sol que fueron expulsadas al espacio interestelar durante las etapas finales de la vida de la estrella. Estos brillantes sudarios gaseosos fueron expulsados por la estrella antes de que agotara su combustible estelar que sostener las reacciones nucleares en su núcleo.

Nebulosa planetaria NGC 2818-Para ampliar

Las nebulosas planetarias son algunas de las estructuras más vistosas del cosmos y pueden variar extremadamente. NGC 2818 tiene una forma compleja. Sin embargo, dada la localización en el cúmulo, los astrónomos tienen acceso a información acerca de la nebulosa, como su edad y distancia, que de otra forma quizás no tendrían.

Fuente | Ultimas noticias del cosmos


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¿Escapa energía de un agujero negro en rotación?

En el corazón de MCG-6-30-15, una galaxia a 130 millones de años luz de distancia, hay un agujero. Es tan grande como la órbita de Marte. A este agujero las estrellas, gas y polvo están siempre cayendo -mucho material, equivalente a cien millones de soles. De este agujero nada escapa, incluso la luz. Es perfectamente negro, como la boca de un largo túnel. Es un agujero negro, en rotación. Desde hace algunos años, se especula que podría liberar energía. Un repaso del debate, basado en un articulo de Discover.


Ilustración de un agujero negro

Desde nuestro planeta, MCG-6-30-15 no dice mucho. Es una galaxia lenticular, sin los fotogénicos brazos que hacen notar a galaxias espirales como la Vía Láctea. “Es muy indistinguible”, dice Andrew Fabian, astrónomo de Cambridge, quien lo estuvo estudiando por más de una década.


En 2002, un equipo liderado por Jörn Wilms de la Universidad Tübingen en Alemania, publicó el mejor espectro hasta la fecha de la galaxia. No parecía mucho, sólo una curva de puntos con un pequeño pico en el centro. Era la Figura 1 de su reporte científico.

“No podíamos creer lo que era”, dice Wilms. El gráfico, según indican él y sus colegas, representa un gigante agujero negro rotando casi a la velocidad de la luz, el espacio-tiempo a su alrededor está retorcido como un remolino y los átomos fluorescentes de hierro que rastrean ese fantástico movimiento se funden como hojas en un remolino de agua.

El espectro de rayos-X de MCG-6-30-15

El fulgor de rayos-X de esos átomos de hierro es tan intenso que el calentamiento gravitacional sólo no puede explicarlo. Lo que ese pequeño gráfico podría representar es la detección de una nueva fuente de energía cósmica, una predicha un cuarto de siglo atrás pero nunca observada. Algunos teóricos creen que una gran parte de toda la luz en el universo, incluyendo sus estallidos más espectaculares, podrían generarse de esta forma. Su principio básico es familiar, Michael Faraday lo descubrió en 1831. Pero este escenario es exótico, por lo menos. Si Wilms y colegas tienen razón, no hay sólo un agujero, sino un generador electromagnético en el corazón de MCG-6-30-15, uno que toma la energía rotacional del espacio-tiempo y la convierte en luz, casi como un alternador de un automóvil genera electricidad.

Hubo un tiempo, antes de Faraday, cuando los generadores hubieran sido más exóticos que los agujeros negros, ya que éstos últimos se concibieron primero. El reverendo John Mitchell de Yorkshire, Inglaterra, un geólogo y astrónomo, además de clérigo, predijo su existencia en 1784, usando la física de Newton. Para Newton, la luz estaba hecha de partículas con masa, y la gravedad era una fuerza ejercida por los objetos masivos entre sí. Cuando más masivo y compacto era un objeto, mayor la velocidad requerida para escapar de su gravedad. Michell calculó que una estrella 500 veces más grande y masiva que nuestro Sol tendría una velocidad de escape de la velocidad de la luz. Las partículas de luz caerían entonces a la superficie de la estrella, como las flechas o las balas de cañón lo hacen la Tierra. Como la luz no podría salir de la estrella, aparecería totalmente negra.

Pero esta es una idea un tanto equivocada que aún permanece en muchos de nosotros, que un agujero negro es una estrella tan masiva que ni la luz puede escapar de allí.

La realidad es un poco más perturbadora, porque los agujeros negros obedecen a la leyes de Einstein, contenidas en su Teoría general de la relatividad. Para Newton, la gravedad era una fuerza misteriosa que de alguna manera emanaba de la masa y actuaba instantáneamente a lo largo de grandes distancias. Para Einstein, un objeto masivo curva el espacio-tiempo a su alrededor. Así, curva el camino de lo que viaje a través del espacio-tiempo, incluyendo la luz, cuyas partículas -fotones- no tienen masa, contrario a la que Newton pensaba.

La brecha entre Einstein y Newton se incrementa al hacerse más fuerte la gravedad y la curvatura del espacio, siendo los agujeros negros el caso más extremo.
El propio Einstein se negaba a creer que estos objetos pudieran existir. Actualmente sería difícil encontrar científicos que descrean de su existencia. Es que cuando suficiente masa se concentra en un espacio, por ejemplo, una gran estrella que ha consumido su combustible nuclear, ninguna fuerza puede resistir a la implosiva gravedad.

Eso es un agujero negro: una implosión de nunca acabar. No es sólo una estrella oscura, es un agujero infinitamente profundo en el espacio-tiempo. Se forma cuando un masivo objeto implosiona y se concentra en una circunferencia crítica llamada horizonte de sucesos, y así continúa hasta que toda la masa es concentrada en una singularidad.

“Piensa en un agujero negro no simplemente como un lugar donde la gravedad es extremadamente fuerte sino como un lugar donde el espacio-tiempo está siendo continuamente empujado al agujero”, señala el astrofísico Mitchell Begelman de la Universidad de Colorado, uno de los autores del paper de Wilms. “El espacio no está fuera del agujero en forma estacionaria. Está siendo estirado y empujado al agujero”.

El tiempo también es estirado. Si pudiésemos mirar desde la distancia un reloj cayendo a un agujero negro, lo veríamos enlentecerse, y en el horizonte de sucesos se detendría. Si el reloj estuviera en la muñeca de una persona que llevara una linterna y la encendiera hacia nosotros, veríamos que las ondas de luz también serían estiradas. A eso se llama corrimiento al rojo gravitacional. Una luz que comenzara siendo azul sería corrida hacia el rojo, el infrarrojo, las ondas de radio y en el horizonte de sucesos sería infinitamente larga y desaparecería.

Nuestro amigo no vería lo mismo. En su marco de referencia, su reloj y su luz azul se comportarían normalmente (eso es relatividad). Claro que su destino está echado. Una vez que penetre el horizonte de sucesos no podrá salir y será estirado al aproximarse a la singularidad.

Eso es un agujero negro: un lugar donde el futuro lleva sólo hacia dentro con resultados desagradables. Ahora imaginésmolo rotando muy rápidamente.

La mayoría de los agujeros negros deben rotar, al menos un poco. Las estrellas también lo hacen y cuando una grande colapsa, el agujero negro resultante debe rotar más rápido dado que la misma cantidad de momento angular se concentrará en una cantidad menor de espacio. Habría millones de agujeros negros estelares alrededor de nuestra galaxia, cada uno de entre 5 y 10 veces la masa de nuestro Sol.

Además de los agujeros negros estelares hay agujeros negros supermasivos. La última estimación de MCG-6-30-15 es de unos 2,6 millones de soles. Nadie está seguro de cómo se forman estos monstruos. Quizás por la colisión de agujeros negros estelares en el abarrotado núcleo galáctico. En cualquier caso, un agujero negro gigante habría nacido rotando y al seguir incrementándose de material, se añade momento angular y aumenta su velocidad. Se supone que finalmente, su horizonte de sucesos podría moverse a la velocidad de la luz como límite superior. Un agujero negro con una masa 100 millones de veces la del Sol, como MCG-6-30-15, tendría una circunferencia de más de 100 millones de millas y rotar una vez cada una hora y tres cuartos.

El 11 de junio de 2000, los fotones de rayos-X que dejaron MCG-6-30-15 durante el Cretáceo, hace 130 millones de años, llegaron al Observatorio espacial XMM-Newton. Los datos de millones de fotones fue lo que Wilms estudió.
MCG-6-30-15 no es más que un punto en el cielo. De observaciones previas de su espectro, combinada con muchos cálculos teóricos, los astrónomos se formaron una imagen de intensa actividad en su núcleo. El agujero negro central, creen los científicos, está rodeado de un disco de gas que rota en espiral. La mayoría de este disco de acreción es relativamente frío, “lo que significa que su temperatura está en los millones de grados”, señala Wilms. A esa temperatura brilla principalmente en azul y ultravioleta.

Andrew Fabian
Los rayos-X deben provenir de una fuente más caliente. La teoría dice que deben venir de una tenue nube o plasma de electrones y protones, llamada corona. Para estar a miles de millones de grados, la corona debe estar tan cerca del agujero negro que el gas que cae ya convirtió la mayoría de su energía gravitacional en calor. Y como la corona es pequeña, las emisiones de rayos-X de MCG-6-30-15 pueden cambiar rápidamente. “Hemos visto su brillo duplicarse en 100 segundos”, indica Fabian.

Más de una década atrás, Fabian y sus colegas descubrieron una forma de ver en esta resplandeciente nube casi en el borde del agujero negro. Fue esta extraña y sutil característica del espectro de rayos-X que el grupo de Wilms estaba buscando. Algunos de los rayos-X de la corona, notaron los investigadores de Cambridge, excitarían a los átomos de hierro en el disco de acreción. Así, algunos átomos de hierro fluorescerían, emitiendo rayos-X propios en una precisa línea en el espectro de energía:6.4 kilo-electrón voltios (keV), que es la energía que pierde un electrón cuando cae un nivel en un átomo de hierro a otro inferior.

Como los átomos de hierro en la galaxia se mueven, los astrónomos no ven la línea en los 6,4 keV. En cambio, posee un corrimiento, al azul cuando el disco se mueve hacia la Tierra y al rojo cuando se aleja. Cuando los astrónomos graban un espectro de toda la galaxia, la línea de hierro en ambas direcciones. Al mismo tiempo, también tiene un corrimiento al rojo gravitacional porque algunos átomos de hierro están muy cerca del agujero negro, donde el mismo tiempo y las ondas de luz son estirados.

El resultado es que la línea de emisión es una amplia y asimétrica curva, y cuanto más amplia, más rápido el hierro debe estar moviéndose y más cerca debe estar del agujero negro. Fabian predijo todo esto en 1989. En 1994, trabajando con investigadores japoneses y el satélite ASCA encontró evidencia para una amplia línea de hierro en MCG-6-30-15. Wilms y sus colegas esperaban resultados más concluyentes con el más sensitivo XMM-Newton.

“Y lo que vimos desde el principio fue que la línea de hierro estaba mal. Era más amplia de lo que esperábamos.” La excitación inicial fue seguida de preocupación acerca de su entendían su propio telescopio. “Casi mensualmente teníamos estos ataques de pánico sobre algún posible problema de calibración”, recuerda Chris Reynolds de la Universidad de Maryland, quien trabajó con Fabian en el estudio previo y con Wilms en este otro. “Debimos hacer todo el análisis de nuevo”.
El análisis consistió en construir un modelo teórico de MCG-6-30-15 que pudiera explicar los datos de la galaxia observada.
Los investigadores comenzaron con un modelo que incluía sólo rayos-X continuos de la corona. Encontraron que producía demasiados rayos-X a bajas energías y no suficiente en altas energías. Le añadieron una nube de cálida niebla a unos pocos años luz del agujero negro para absorber algunos rayos-X de baja energía. La niebla realmente parece existir. Luego añadieron un línea de hierro fluorescente, increíblemente brillante y corrido al rojo tan fuertemente que debía provenir de átomos de hierro disparados del horizonte de sucesos a la velocidad de la luz. Como un anillo brillante alrededor del agujero negro.
Para que los átomos sean tan brillantes tan cerca del agujero negro en la galaxia, el agujero debe estar rotando rápidamente. Al arrastrar el espacio-tiempo a su alrededor, un agujero en rotación permite que el gas orbite cerca del horizonte sin caer en él. Y si los átomos de hierro fluorescen tan brillantemente, algo está mal en el modelo estándar de los discos de acreción de agujeros negros. Esa visión indica que el disco sólo se enciende por energía gravitacional, que es convertida a calor y luz por fricción. Pero es difícil generar un anillo brillante de esa forma.
“No hay forma de producir más energía, por ejemplo, tirando el material al agujero negro más rápido. Se necesita otro mecanismo”, señala Reynolds.

El nuevo mecanismo para obtener energía de un agujero negro no es en realidad nuevo. Roger Blandford y Roman Znajek de Cambridge lo propusieron en 1977.
Los campos magnéticos pueden convertir energía rotacional en electricidad. El disco de acreción está formado por partículas cargadas y al moverse, generan un campo magnético. A partir de allí, las líneas de campo y el gas tienden a permanecer y moverse juntos. Cuando el gas cae al agujero negro, sigue las líneas del campo magnético. En la teoría de estos dos científicos, estas líneas sobresalen del horizonte de eventos como las espinas de un puercoespín.
“Faraday dijo que cambiar el flujo magnético genera una fuerza electromotiva, un voltaje, si quieres”, dice Blandford. “Es la base de los generadores simples. Aquí es lo mismo. Tenemos un agujero negro rotando, moviendo los campos magnéticos y creando voltajes. Esta vez, sin embargo, los voltajes pueden ser prodigiosamente grandes”.

Diagrama: posible explicación de MCG-6-30-15

Se puede pensar en las líneas de campo magnético como los cables de un circuito eléctrico gigante, con el agujero negro como generador o como bandas elásticas que aventuran las partículas cargadas eléctricamente al espacio distante.
Al caer materia al agujero negro incrementa su rotación y almacena energía. Libera energía y se enlentece un poco mientras las líneas del campo magnético acelera las partículas cargadas.

La teoría de Blandford y Znajek encaja con los jets cósmicos. Se trata de corrientes de gas que surgen de los núcleos de las galaxias, viajando a casi la velocidad de la luz.
Pero MCG-6-30-15 no tiene jets. Para ser una galaxia activa parece estar relativamente tranquila. Pero sí parece tener un brillante anillo alrededor del agujero negro y, hasta ahora, según Wilms y sus colegas, la fuente más plausible de esa luz es algún tipo de generador electromagnético generado por la rotación del agujero.

La ansiedad por saber realmente lo que ocurre es continuar las investigaciones. Fabian observó otra vez MCG-6-30-15 con XMM-Newton,con un tiempo de observación tres veces mayor al de Wilms, durante el cual duplicó su brillo. También encontraron una amplia línea de hierro. Y Fabian junto con Jon Miller de la Universidad de Michigan grabaron un espectro increíblemente similar de un agujero negro estelar en nuestra galaxia.

Los equipos de Europa y Estados Unidos proponen un super telescopio de rayos-X de nueva generación para continuar con sus observaciones, de forma más detallada.

Mientras tanto, sólo podemos intentar imaginar un remolino devorador del espacio tiempo que, quizás, también sea un fenomenal generador cósmico de energía.


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Medir la estructura y temperatura de una estrella de neutrones inactiva

¿Cómo se toma la temperatura de uno de los objetos más exóticos del universo? Una estrella de neutrones (~1,35 a 2,1 masas solares, mide apenas 24 km de diámetro) es el remanente de una supernova después de que haya muerto una gran estrella. Aunque no son tan masivas como para convertirse en agujeros negros, las estrellas de neutrones también acretan materia, acumulando gas de una compañera binaria, a menudo pasando por periodos prolongados de llamaradas.

Afortunadamente, podemos observar llamaradas de rayos-X (usando instrumentos como Chandra), pero no es la llamarada en sí lo que puede revelar la temperatura o estructura de una estrella de neutrones.





En la conferencia de la AAS de la semana pasada, los detalles sobre los resultados de una campaña de observación en rayos-X de MXB 1659-29, una fuente pasajera de rayos-X quasi-persistente (es decir, una estrella de neutrones que lanza llamaradas durante largos periodos), reveló algunas visiones fascinantes de la física de las estrella de neutrones, demostrando que cuando la corteza de una estrella de neutrones se enfría, la composición de la corteza se revela y puede medirse la temperatura de este exótico remanente de supernova…

Durante un estallido de llamarada, las estrellas de neutrones generan rayos-X. Estas fuentes de rayos-X pueden medirse y seguir su evolución. En el caso de MXB 1659-29, Ed Cackett (Universidad de Michigan) usó datos del Explorador Sincrónico de rayos-X Rossi de la NASA (RXTE) para monitorizar el enfriamiento de la corteza de la estrella de neutrones a lo largo de un periodo extendido de llamaradas de rayos-X. MXB 1659-29 lanzó llamaradas durante 2,5 años antes de “apagarse” en septiembre de 2001. Desde entonces, la fuente fue observada periódicamente para medir el decremento exponencial en emisiones de rayos-X.

Pero, ¿por qué es esto tan importante? Tras un largo periodo de llamaradas de rayos-X, la corteza de una estrella de neutrones se calentará. No obstante, se cree que el núcleo de la estrella de neutrones permanecerá comparativamente frío. Cuando la estrella de neutrones detiene sus llamaradas (cuando la acreción del gas, el alimento de las llamaradas, se corta), la fuente de calor para la corteza se pierde. Durante este periodo de “inactividad” (sin llamaradas), el flujo de rayos-X disminuido procedente de la estrella de neutrones en enfriamiento revela una enorma cantidad de información sobre las características de la estrella de neutrones.

Durante la inactividad, los astrónomos observarán rayos-X emitidos desde la superficie de la estrella de neutrones (en oposición a las llamaradas), por lo que pueden realizarse medidas directas de la estrella de neutrones. En su presentación, Cackett examinó cómo el flujo de rayos-X procedente de MXB 1659-29 se redujo exponencialmente y se equilibró en un flujo constante. Esto significa que la corteza se enfrió rápidamente después de las llamaradas, alcanzando finalmente el equilibrio térmico con el núcleo de la estrella de neutrones. Por tanto, usando este método, puede deducirse la temperatura del núcleo de la estrella de neutrones.

Incluyendo los datos de otra estrella de neutrones de rayos-X pasajeros, KS 1731-260, los índices de enfriamiento observados durante el inicio de la inactividad, sugiere que estos objetos tienen redes en la corteza bien ordenadas con muy pocas impurezas. El rápido decremento de la temperatura (de las llamaradas a la inactividad) necesita aproximadamente de 1,5 años para llegar al equilibrio térmico con el núcleo de la estrella de neutrones. Ahora se llevará a cabo un posterior trabajo usando datos de Chandra de tal forma que pueda descubrirse más sobre estos objetos exóticos de rápido giro.

De pronto, las estrellas de neutrones se hicieron menos misteriosas para mi en una charla de 10 minutos del martes, me encantan las conferencias…

Fuente | Ciencia kanija

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Comienza la caza de la tercera estrella "asesina" en el sistema binario BD+20 307

En septiembre, el Observatorio de Rayos-X Chandra anunció que había observado algo muy extraño en BD+20 307. El sistema binario parecía tener un disco de polvo alrededor del mismo, indicando un sistema de formación planetario joven de una fracción de la edad del Sistema Solar. No obstante, es bien conocido que las binarias tenían en realidad varios miles de millones de años. Resultó que el disco había sido creado por un evento planetario muy raro; una colisión planetaria cataclísmica.

El miércoles, en la conferencia de la AAS en Long Beach, asistí a la sesión de “Planetas Extrasolares” para escuchar más resultados sobre los apasionantes descubrimientos de exoplanetas del Hubble en noviembre, no obstante, para mi, la charla más cautivadora fue sobre el la extraña vieja y polvorienta binaria y el futuro trabajo de detective que se llevará a cabo para rastrear al asesino planetario…




La charla por parte de los astrofísicos que trabajan con los datos ópticos de Hubble fue extraordinaria, mostrando algo de la ciencia tras los últimos años de una serie de observaciones directas de exoplanetas, particularmente el masivo planeta que orbita la estrella Fomalhaut, dando forma a un disperso disco de polvo. No obstante, no hubo más noticias de las que informar, aparte de algunos interesantes modelos numéricos que los científicos usarán para caracterizar a Fomalhaut b y una charla muy interesante sobre el tiempo de vida predicho para exoplanetas que sufren fuerzas de marea (de la cual, por desgracia, me perdí los primeros cinco minutos al perderme en el Centro de Convenciones de Long Beach).

La presentación que captó mi interés fue una revisión de Ben Zuckerman sobre el progreso realizado en el estudio de BD+20 307. Hace unos pocos meses, esta investigación causó un gran interés dado que proporcionaba la primera evidencia de una enorme colisión planetaria rocosa en el sistema estelar a 300 años luz de distancia. Naturalmente, muchas fuentes se apresuraron a sacar titulares como: ¿Así se vería el Sistema Solar si la Tierra fuese impactada por otro cuerpo planetario? Como apuntó Zuckerman, el hecho de que el grupo usara una impresión artística de un cuerpo similar a la Tierra colisionando (además de masas de tierra y océanos como se ve en la imagen de arriba) no fue un accidente. BD+20 307 ciertamente tiene una edad en la que se podrían haber formado océanos y haber medrado la vida – tal y como conjetura morbosamente. No por más tiempo…

Normalmente cuando observamos polvo alrededor de una estrella, podemos suponer que es un sistema estelar de formación planetaria bastante joven. A la inversa, tal y como descubrí en gran profundidad en la conferencia, los viejos sistemas de enanas blancas pueden revelar mucho sobre su pasada población planetaria cuando se estudian sus contaminantes de polvo. No obstante, el polvo contenido en el sistema BD+20 307 es un misterio. Los astrónomos habían descubierto un sistema, de edad comparable al nuestro con una gran cantidad de polvo caliente (T~500K). Un sistema de tal edad tendrían que haber sido expulsado hace mucho (a través de la presión del viento estelar) o acretado cualquier resto de polvo de las etapas de formación planetaria. Por tanto, la única explicación que queda es que un cuerpo rocoso colisionó con otro, expulsando una enorme cantidad de partículas de polvo de tamaño de micras.

Entonces, ¿así es como se vería el Sistema Solar si la Tierra fuese golpeada por otro planeta? Posiblemente.

Zuckerman entró entonces en parte del trabajo que se está realizando para comprender cómo pudo hacer tenido lugar, en primer lugar, la colisión planetaria. Después de todo, los planetas de nuestro Sistema Solar se han establecido en órbitas estable a largo plazo, cualquier planeta en BD+20 307 tendrá las mismas cualidades. Existen algunas cuestiones sobre si las estrellas binarias pueden haber contribuido a desestabilizar el sistema, pero Zuckerman rápidamente argumentó contra esta idea; dado que la binaria tiene una órbita muy cerrada (con un periodo orbital de sólo 3,5 días), el planeta destruido habrá encontrado una órbita estable lejos de cualquier variación gravitatoria.

Entonces, ¿qué podría haber provocado la carnicería en BD+20 307? Sabemos que los cuerpo planetarios masivos ejercen un enorme tirón gravitatorio sobre su estrella madre y otros planetas en un sistema (como Júpiter en el caso de nuestro Sistema Solar), ocasionalmente los intimida (y a veces los captura) en su camino. Un pequeño golpe en la dirección equivocada y los planetas podrían salirse de sus órbitas, y ser colocados en un curso de colisión. Por lo que ahora se está poniendo un gran esfuerzo en buscar la tercera y débil estrella en BD+20 307. Tal vez podría estar orbitando muy lejos de la binaria danzante, pasando ocasionalmente por los cuerpos planetarios, configurando el enorme evento de colisión.

Esto ciertamente parece razonable, dado que el 70% de los sistemas estelares binarios se ha encontrado que tienen una tercera estrella. No obstante, el equipo de Zuckerman aún tiene que encontrar la tercera estrella “asesina” y parece confiar que tras un análisis cuidadoso no existe ningún otro cuerpo estelar en un radio de 20 UA respecto al par binario. Lo siguiente es intentar el estudio del “temblor” del centro de masa de la binaria BD+20 307 para ver si hay alguna anomalía gravitatoria cuando la misteriosa “tercera estrella” tire del par.

Fuente | Ciencia kanija


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Estrellas fugitivas van a la velocidad de una bala



Un total de 14 jóvenes estrellas que vuelan a través de nubes de gas como balas, creando brillantes estructuras en puntas de flecha y colas de gas reluciente, han sido reveladas por el Telescopio Espacial Hubble de la NASA. Representan un nuevo tipo de estrellas fugitivas, dicen los científicos.

El descubrimiento de estras veloces estrellas por Hubble, anunciado en la 213 reunión de la Sociedad Astronómica Americana, llegó como algo totalmente inesperado para los astrónomos que las encontraron.





“Creemos que hemos encontrado una nueva clase de estrellas brillantes intrusas de alta velocidad”, dijo el líder del estudio Raghvendra Sahai del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California. “Encontrar estas estrellas es una completa sorpresa debido a que no las estábamos buscando. Cuando vimos las imágenes, dije ‘Wow’. Esto es como una bala acelerando a través del medio interestelar”.

Las estructuras en forma de punta de flecha, o arcos de choque, visto en frente de las estrellas se formó cuando los potentes vientos estelares de las estrellas (flujos de gas neutro o cargado que fluyen desde las estrellas) impactan en el denso gas de alrededor, como una lancha a motor empujando el agua de un lago.

Estrellas juveniles

Los potentes vientos estelares sugieren que las estrellas son jóvenes, sólo de unos pocos millones de años de antigüedad, concluye el equipo. La mayor parte de las estrellas producen vientos estelares cuando son muy jóvenes o muy viejas; y sólo las estrellas muy masivas (con masas mayores que 10 veces la del Sol) pueden mantenerse generando estos vientos a lo largo de sus vidas.

Pero los objetos que Sahai y su equipo han encontrado no son muy masivos, dado que no tienen brillantes nubes de gas ionizado a su alrededor. Parecen ser estrellas de tamaño medio de hasta 8 veces la masa del Sol.

LA juventud de las estrellas también se evidencia por el hecho de que la forma de las nebulosas alrededor de las estrellas moribundas es muy distinta a lo que vemos alrededor de estas estrellas encontradas por el Hubble, y las estrellas viejas casi nunca se encuentran dentro de densas nubes estelares, tal y como están estas estrellas.

Fugitivas

Los arcos de choque que crean estas estrellas en esas nubes interestelares podrían tener de 160 mil millones a 1,6 billones de kilómetros (el equivalente a 17 veces el diámetro del Sistema Solar, más allá de la órbita de Neptuno).

Estos arcos de choque indica que las estrellas están viajando rápido, más de 180 000 km/h con respecto al denso gas en el que se encuentran – aproximadamente cinco veces más rápido que las estrellas jóvenes típicas.

Sahai y su equipo cree que las estrellas jóvenes son fugitivas que fueron lanzadas desde los cúmulos en los que nacieron.

“Las estrellas de alta velocidad probablemente fueron expulsadas de sus hogares, que probablemente fueron cúmulos estelares masivos”, dijo Sahai.

Existen dos escenarios posibles para cómo pudo suceder esta expulsión estelar: Una forma es si una estrella de un sistema estelar binario explotase como supernova y la compañera fuese lanzada. Otra es una colisión entre dos sistemas estelares binarios o un sistema binario y una tercera estrella. Una o más de estas estrellas podrían hacer capturado energía en la interacción y escapado del cúmulo.

Suponiendo que la fase joven de estas estrellas dura sólo un millón de años y que las estrellas viajan a una velocidad de 180 000 km/h, han viajado aproximadamente 160 años luz, dijo Sahai.

La punta del iceberg

Las estrellas observadas por Sahai y su equipo no son las primeras fugitivas estelares que han encontrado los astrónomos. El Satélite Astronómico Infrarrojo (IRAS) captó unos objetos similares a finales de la década de 1980.

Pero esas estrellas produjeron unos arcos de choque mucho mayores que los encontrados por el Hubble, lo que sugiere que son estrellas más masivas con vientos estelares más potentes.

“Las estrellas de nuestro estudio probablemente tienen una masa menor, y/o menor velocidad que sus homólogos masivos con arcos de choque detectados por IRAS”, dijo Sahai. “Creemos que las estrellas fugitivas masivas observadas antes son sólo la punta de iceberg. Las estrellas vistas con Hubble pueden representar al grueso de la población, tanto por que hay muchas más estrellas de menor masa habitando el universo, como porque un número mucho mayor están sujetas a velocidades de salida modestas”.

Estas estrellas renegadas no son fáciles de encontrar debido a que “no sabes dónde buscar debido a que no puedes predecir dónde irán”, explicó Sahai. “Por lo que todas ellas han sido encontradas de manera fortuita, incluyendo las 14 estrellas encontradas por Hubble”.

Sahai y su equipo en realidad estaban buscando nebulosas pre-planetarias, las viejas estrellas hinchadas a punto de despojarse de la mayor parte de sus capas antes de convertirse en brillantes nebulosas planetarias.

Los astrónomos están planeando siguientes estudios para buscar más intrusos, así como estudiar qué efecto tienen sobre el gas que las rodea.

“Una de las cuestiones que generan estos llamativos encuentros es qué efecto tienen sobre las nubes”, dijo el miembro del equipo de estudio Mark Morris de la Universidad de California en Los Ángeles. “¿Es un destello insignificante globalmente, o los potentes vientos de estas estrellas agitan las nubes y por tanto frenan la evolución de la formación de otra generación estelar?”

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¿Podrían las estrellas de quarks explicar los potentes campos magnéticos de los magnetares?


Los magnetares son violento primos exóticos de las bien conocidas estrellas de neutrones. Emite ingentes cantidades de rayos gamma, rayos-X y poseen un potente campo magnético. Las estrellas de neutrones también tienen potentes campos magnéticos (aunque débiles en comparación con los magnetares), conservando el campo magnético de la estrella padre antes de que explotase como supernova. No obstante, la enorme fuerza del campo magnético predicha a partir de las observaciones de magnetares es un misterio. ¿De dónde obtienen los magnetares sus poderosos campos magnéticos? De acuerdo con una nueva investigación, la respuesta podría estar en las aún más misteriosas estrellas de quarks…






Es bien conocido que las estrellas de neutrones tienen potentes campos magnéticos. Las estrellas de neutrones nacen a partir de supernovas y conservan el magnetismo y momento angular de la estrella madre. Por tanto, las estrellas de neutrones son extremadamente magnéticas, a menudo cuerpos de giro rápido que expulsan potentes flujos de radiación desde sus polos. A veces, las estrellas de neutrones no se comportan como deberían, expulsando copiosas cantidades de rayos-X y rayos gamma, exhibiendo un campo magnético muy poderoso. Estas entidades extrañas y violentas son conocidas como magnetares. Dado que son un descubrimiento bastante reciente, los científicos están trabajando duro para comprender qué son los magnetares y cómo adquieren sus potentes campos magnéticos.

Denis Leahy, de la Universidad de Calgary en Canadá, presentó un estudio sobre los magnetares el 6 de enero en la reunión de la AAS en Long Beach, revelando que una hipotética “estrella de quarks” podría explicar lo que estamos viendo. Las estrellas de quarks se cree que son la siguiente etapa en las estrellas de neutrones; cuando las fuerzas gravitatorias superan la estructura de la materia degenerada en neutrones, el resultado es la materia de quark (o materia extraña). No obstante, la formación de una estrella de quarks puede tener un importante efecto colateral. El ferromagnetismo de color en la materia de quark bloqueada de color-sabor (la forma más densa de la materia de quark) podría ser un mecanismo viable para generar el flujo magnético inmensamente potente que se observa en los magnetares. Por tanto, los magnetares pueden ser la consecuencia de materia de quark muy comprimida.

Estos resultados llegaron mediante una simulación por ordenador, ¿cómo podemos observar los efectos de una estrella de quarks — o la “fase de estrella de quarks” de un magnetar — en un remanente de supernova? De acuerdo con Leahy, la transición de una estrella de neutrones a una estrella de quarks podría tener lugar desde unos días a miles de años después del evento de supernova, dependiendo de las condiciones de la estrella de neutrones. ¿Y qué veríamos cuando tuviese lugar esta transición? Habría un destello secundario de radiación procedente de la estrella de neutrones después de la supernova debido a la liberación de energía cuando colapse la estructura de neutrones, proporcionando posiblemente a los astrónomos una oportunidad de “ver” un magnetar “conectándose”. Leahy también ha calculado que 1 de cada 10 supernovas deberían producir un remanente de magnetar, por lo que hay una buena posibilidad de observar este mecanismo en acción.

Fuente | Ciencia kanija

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