Phoenix observada durante su descenso hacia la superficie marciana

Comenzará a tomar nuevas imagenes del entorno en las siguientes jornadas de trabajo

La cámara telescópica HiRISE situada en el orbitador Mars Reconnaissance orbiter ha obtenido una imagen de la sonda Phoenix durante su descenso en paracaídas hacia las llanuras polares del planeta Marte. Es la primera vez que se obtiene una fotografía de una sonda en pleno descenso hacia un planeta empleando un orbitador.

Imagen: desde una distancia de 760 km sobre la superficie del planeta Marte, HiRISE ha observado oblicuamente el descenso de la sonda de aterrizaje Phoenix, durante los poco más de tres minutos que ésta abrió sus paracaídas para frenar su descenso a través de la atmósfera marciana. Las dos imágenes revelan que el paracaídas de 10 metros de diámetro se hallaba prácticamente extendido. Aunque el entorno parece bastante oscuro, corresponde a una superficie muy iluminada, pero que es en comparación mucho más oscura que el propio paracaídas y la sonda espacial. Phoenix abrió sus paracaídas a una altura de 12.6 km y viajando a una velocidad de 1.7 veces la velocidad del sonido.

Para ello, la cámara HiRISE empleó información de navegación de Phoenix actualizada para el momento de la entrada, y descenso. El equipo de la misión Mars Reconnaissance Orbiter no pudo saber hasta hoy mismo si se había podido capturar a la Phoenix durante el descenso, dada la dificultad que supone dirigir la cámara en el momento correcto hacia un objeto en movimiento del que no se conoce con exactitud dónde puede estar. De hecho, HiRISE siempre apunta en dirección hacia abajo (nadir), directamente en la perpendicular a la superficie del planeta, pero en esta imagen la inclinación de la cámara era de 62° con respecto a la vertical, es decir, casi mirando hacia el horizonte. Es también la primera vez que se obtiene una imagen en un ángulo tan oblicuo empleando HiRISE. El éxito en la obtención de esta imagen permitirá a los responsables de la misión reconstruir la trayectoria que siguió la sonda espacial durante su descenso a la superficie.

«Vimos otros puntos brillantes en la imagen, pero cuando observamos el paracaídas y el vehiculo de aterrizaje en pleno descenso con las cuerdas conectando ambos, no hubo dudas.» -explica el investigador principal de HiRISE, Alfred McEwen, de la Universidad de Arizona.



Imágenes: posición de Phoenix (circulo rojo) con respecto a la elipse de aterrizaje (azul).

De hecho, los científicos e ingenieros han analizado la zona en la que debe de haber aterrizado la sonda espacial y concluido que ésta se poso en el interior de la elipse de aterrizaje, pero un tanto desviada del centro, posiblemente como consecuencia del retraso de 8 segundos con el que se abrió el paracaídas. Mars Reconnaissance Orbiter obtendrá imágenes en los próximos días para visualizar y determinar la posición exacta tanto de Phoenix como de otros componentes de la sonda espacial.

Imagen: el terreno en las proximidades de Phoenix.

Mientras tanto, los investigadores comienzan a estudiar las primeras imágenes tomadas tras el exitoso aterrizaje de Phoenix, las primeras de una región polar marciana. El lander ha enviado información sobre su estado a la Tierra y parece encontrarse en perfectas condiciones tras su primera noche en Marte. Los responsables de la misión han remitido ya la primera lista de instrucciones a Phoenix, centrada principalmente en el chequeo del estado de su instrumental y subsistemas, así como en la obtención de más imágenes del entorno.

Mas información:
http://www.jpl.nasa.gov/news/news.cfm?release=2008-083
http://www.jpl.nasa.gov/news/phoenix/release.php?ArticleID=1714

2 comentarios:

Astromático dijo...

Una descripción muy buena de cómo funciona el frenado atmosférico se puede encontrar en "2010: Odisea Dos", de Arthur C. Clarke... pero allí utilizan la atmósfera de Júpiter, que proporciona bastante más frenado ;-)

Además, se cuenta muy bien la estrecha ventana de entrada: si el ángulo es demasiado plano (paralelo a la atmósfera), la sonda rebotará como una piedra sobre el agua... y no tendrá combustible para volver. Y si es demasiado agudo, la sonda se quemará y/o se estrellará sin posibilidad de frenar con el paracaídas... Esto también se explica bien en la película Apolo 13.

¡Por cierto, felicidades por la entrada y por la bitácora!

Emilio dijo...

Gracias astromático por tu comentario.

En Apolo 13 su que lo explican bien. Yo soy más de Star Wars en la que las naves ignoran todo ángulo de entrada a la atmosfera :-p.

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